December 1, 2015

CADA EMPLEO QUE DESTRUYE LA TECNOLOGÍA GENERA UNO NUEVO

El exvicepresidente de Talento de LinkedIn, Steve Cadigan, reconoce que una vez robó el listín telefónico de la competencia para un proceso de selección. Era 1986 y por aquel entonces no había más información disponible, no había internet.

Ahora la tecnología se lo pone mucho más fácil a la hora de contratar a alguien. Sin embargo, estos avances encuentran detractores cuando suponen la destrucción de empleos. En este sentido, Cadigan lo tiene claro, el problema está en la capacidad de la sociedad para adaptarse. Considera que no se trata de una escasez de trabajo sino de gente capaz de hacer todo aquello que la tecnología ofrece.

Cadigan fue uno de los ponentes durante el evento del Instituto de Empresa IE Alumni Forum, celebrado la semana pasada en Madrid (España). En este encuentro dedicado a la innovación y el liderazgo, el experto dedicó un rato a charlar sobre todas estas cuestiones con MIT Technology Review en español.

Usted fue vicepresidente de Talento en LinkedIn, ¿en qué consiste exactamente este cargo?

En realidad se refiere a vicepresidente de Recursos Humanos. Pero no nos gustaba la palabra "recursos humanos", sentíamos que era un mal nombre de marca y el cargo no representaba lo que realmente iba a hacer en LinkedIn. Así que lo llamamos Talento.

Mi trabajo consiste en liderar el reclutamiento, la formación, el desarrollo y, básicamente, cualquier cosa relacionada con las personas dentro de la empresa. Si necesitamos contratar gente o entrenarlos, o si hay conflictos entre los empleados, cualquier cosa, ese es mi trabajo.

¿Cuál de todas estas acciones es la más importante?

Lo más importante es ser consciente de cuáles son las pasiones y las motivaciones de tus empleados y hacerlas encajar para que sean lo más felices posible. Necesito saber si a la gente le gusta trabajar sola o en equipo, necesito conocer a los trabajadores para que cada persona pueda ofrecer los mejores resultados.

¿Cómo define el talento?

Es una mezcla de capacidades y habilidades.

En una entrevista usted afirma que la guerra por el talento se está intensificando. ¿Está la sociedad fallando a la hora de generar gente con talento?

No, ese no es el problema. El avance de la tecnología está sobrepasando nuestra habilidad para entender cómo usarla. La tecnología está quitando trabajos más rápido de lo que somos capaces de educar a la gente en las nuevas oportunidades digitales.

Ahora mismo tenemos un problema de suministro. Muchos trabajos están desapareciendo porque una máquina es capaz de hacer lo que antes hacían 50 personas. Pero sí necesito a 50 programadores para crear una nueva máquina. Es diferente. Antes necesitaba operadores y ahora necesito a gente que construya más sistemas. Eso requiere tiempo y formación y para eso hay que adaptar las estrategias educativas a la misma velocidad a la que la tecnología se lleva empleos. Se está creando una guerra, especialmente para los desarrolladores de software. El mundo se está volviendo digital, eso es algo creado y moldeado por los desarrolladores de software.

Entonces, ¿cada vez que la tecnología se lleva un empleo genera otro?

Sí.

Pero eso no pasó en la Revolución Industrial.

Bueno, esa es mi opinión. Todavía estamos aprendiendo sobre qué habilidades van a necesitarse y cómo van a cambiar.

¿En qué tipo de formación debe concentrarse la educación en este momento?

Ciencia, tecnología, ingeniería, matemáticas… son las áreas más importantes para suplir las necesidades del futuro.

Sin embargo, los máximos responsables de las compañías no suelen tener este tipo de formación.

Bueno, ¿cuál es la formación de Mark Zuckerberg o Larry Page? Son ingenieros. Así que dos de las compañías más importantes del mundo están dirigidas por ingenieros.

¿Y cuál cree que fue la clave para su éxito?

Eso tendrás que preguntárselo a ellos. Pero lo que yo creo es que es necesaria una mayor conciencia sobre las potentes posibilidades que tiene el mundo digital. El CEO y el fundador de LinkedIn son desarrolladores de producto. No vas a encontrar a líderes en finanzas dirigiendo la revolución digital, pero sí a tecnólogos y a gente que se sienta emocionada y cómoda con esta posibilidad.

En su charla mencionó que hay más herramientas además de LinkedIn para aquellos que buscan empleo. ¿Cuáles son?

Cada vez hay más, como Indeed y Simply Hired. No replican el modelo de LinkedIn, sino que identifican lugares que buscan talento como el tuyo. Uno de los desafíos de LinkedIn es que mucha gente no lo está usando correctamente. Si eres desarrollador de software vas a tener cientos de reclutadores detrás de ti.

¿Y si no lo eres? Como es mi caso, que soy periodista.

Bueno, el periodismo también debe adaptarse a la revolución digital. Por lo tanto la pregunta es, ¿está la gente adaptándose a eso? ¿Tienen presencia digital? ¿Tienen un blog?

Entonces, ¿es la gente la que tiene que esforzarse para adaptarse a la nueva situación?

Absolutamente, si te duermes serás atropellado por el camión. Este es el problema, que la transformación está siendo más rápida que nuestra capacidad para adaptarse a ella. Por ejemplo, el mayor problema que tienen ahora las compañías es este –señala a mi móvil-. ¿Por qué? Porque lo miro más de lo que te miro a ti aunque tenga que relacionarme y trabajar contigo. Y, ¿cómo lo hago si tengo que hablar contigo mientras miro a este juguete que es nuevo y divertido y puedo mandar mensajes y tengo GPS? Aún no lo sabemos pero tenemos que trabajar juntos para seguir avanzando. Tenemos que aprender a hacer esto, tenemos un problema de interacción. Alguien tiene que crear una forma para que usemos la tecnología de una forma más personal.

¿Y ese alguien podría ser el próximo Zuckerberg?

Sí, ¿por qué no? Por ejemplo, los e-mails hacen mi vida miserable, porque cada vez que recibo uno parece que tengo la obligación de leerlo y no tengo tiempo para todo. Antes llegaba a casa y tenía una vida, ahora tengo que leer e-mails.

¿Entonces esta tecnología es mala?

No, creo que es fantástica, porque también permite que, por ejemplo, personas con discapacidades motrices puedan seguir esta conferencia desde sus casas. Pero cuando hablamos de organizaciones a gran escala, todavía no hemos aprendido a usarlas de la forma adecuada. Vamos a vivir un montón de cambios y tenemos que seguir trabajando juntos. Hay que encontrar un balance que aún no hemos alcanzado.

Durante su charla ha comentado que la gente debe buscar aquellas empresas con las que comparta valores, ¿qué pasa no hay ninguna que los tenga?

Entonces hay que buscar a otras personas en la empresa que tengan los mismos valores que tú. En una gran compañía siempre va a haber personas con las que los compartas y similar a ti para trabajar con ella.

Pero tanto tu pregunta como mi respuesta se aplican principalmente al ecosistema de Silicon Valley, donde puedes elegir. Si no eres feliz, cruzas la calle y te vas a otra empresa. En los cuatro años que estuve en LinkedIn no contraté a ningún ingeniero de software que no tuviera otras cinco ofertas de trabajo.

¿Qué quiere decir con eso?

Imaginemos que eres un programador que busca trabajo en Silicon Valley. Entonces, Apple, Zynga, Twitter, Facebook, en cuanto se enteren de que buscas trabajo te van a ofrecer uno. Así tienes poder como candidato.

Quiero trabajar en un sitio bueno para mí con el que comparta valores, tenga un buen sueldo y unas tareas interesantes, así tengo opciones. Pero esto sucede en Silicon Valley. Allí, si eres un mal manager, tus empleados escribirán sobre ello en Twitter o en Facebook. Esta presión y esta competencia a obliga a las empresas a tratar bien a sus empleados.

También ha mencionado que en LinkedIn es más importante la red de contactos que el propio perfil. ¿A quién decide incluir en su red de contactos?

Debes incluir gente que conozcas y que te conozca a ti. Las guías de LinkedIn dicen que si conoces a la persona y puedes dar una pequeña referencia de ella le puedes agregar.

Sin embargo, en mi negocio actual eso está cambiando. Si quiero publicar un libro, aceptaré a gente que no conozca porque ahora están en mi lista de correo para recibir actualizaciones de mis publicaciones. Anoche salí por televisión y media hora después había recibido 50 invitaciones de gente que no conocía y ahora sí las acepto aunque no las conozca.

¿Y cuál es su valor para usted?

Bueno, ahora ellos son mi audiencia. Mi próximo gran objetivo es publicar un libro y ahora tengo a gente con la que comunicarme y compartir mis avances. Pero en tu caso depende de ti. En teoría debes añadir solo a gente que conozcas, pero también puedes conectar con reclutadores de tu sector. Tú tomas la decisión.

Entonces le agregaré esta tarde.

Mi decisión dependerá de lo bueno que sea tu artículo (risas). 

Fuente: technologyreview.es