October 12, 2015

ENTREVISTA AL CEO DE TINDER

Entrevista
Sean Rad, CEO de Tinder Plus: "Les guste o no, Tinder simplifica la situación de las citas"
El empresario detrás de Tinder le explicó a este periódico por qué su creación no es tanto una aplicación para ligar como una red social que está cambiando la manera en que la gente se conoce.

"Que cool tu camisa, por cierto", me dice Sean Rad, al juntarse conmigo en el suavemente iluminado restaurante Dean Street Townhouse en el centro de Londres. "Es totalmente el tipo de lugar donde iría para una primera cita", comenta, entrando a contarme sin problemas que necesita algo para ponerse para su aparición en televisión esta noche.

Rad tiene confianza. Es de esperar eso del hombre detrás de la aplicación que junta a perfectos desconocidos. Si aún no están familiarizado con cómo funciona Tinder, les comentamos: los usuarios se desplazan a través de los perfiles de las personas, deslizando hacia la derecha si les gusta el perfil o hacia la izquierda si no.

Si dos personas deslizan hacia la derecha en los perfiles de cada uno, Tinder los une y un chat privado se abre donde puede conversar y establecer un encuentro íntimo en la vida real.

La aplicación elimina la laboriosidad de la creación de una cuenta en un sitio de citas tradicionales. "La diferencia entre Tinder y sitios de citas como Match.com es que el último es para las personas que están buscando algo muy específico y Tinder es para el resto del mundo que no saben qué demonios quiere", enfatiza un relajado Rad, vestido con jeans ajustados y un suéter.

Al parecer, somos muchos, con más de nueve mil millones de conexiones que se realizan en Tinder al día. Incluso celebridades como Hilary Duff y Leonardo DiCaprio lo usan.

Eso sí, no vayan a llamarlo una aplicación para ligar –un término tabú en Tinderlandia–. Tanto Rad como su equipo con sede en Los Angeles quieren alejarse de la sordidez asociada a aplicaciones sexuales.

En su lugar, se agrupan alrededor de palabras como "red social", "relaciones" y "conexiones" –más como LinkedIn que Grindr–. Tampoco es una "aplicación de citas" (el empresario de 29 años culpa a los medios de comunicación por etiquetarla así).

Pero nadie es tan ingenuo como para dejarse engañar por las cuidadosamente elegidas palabras de marketing. Tinder ha quitado la dificultad de decir "me gustas" al distanciar y, hasta cierto punto, deshumanizar potenciales parejas a través de la tecnología. (Richard Peckett / Publimetro)